domingo, 15 de febrero de 2015

Rota

Hoy es uno de esos días en los que lo único que te apetece es volver a la cama y esconderte de todos.
Si, tengo el corazón roto.
Me lo rompieron un 14 de Febrero de 2015.
No sé cómo explicar el vacío que se siente, el dolor que te persigue, el final del precipicio.
Nunca pensé que me iba a ocurrir a mi pero, supongo que yo no soy de esas chicas que llaman la atención, simplemente soy de aquellas que se expresan mejor escribiendo, que aman estar solas pero odian sentirse así.
Llega un momento en el que no sabes a qué amarrarte, que todas las esperanzas se pierden entre la gente y tu mirada no tiene el mismo brillo de hace unos días.
Ya te cansas de estar siempre perdiendo en esta guerra, que luchas y no llegas, ni llegarás. (nunca)

Siento comenzar mi primera entrada con este pesimismo pero estoy inmensamente rota por dentro y por fuera. No me quiere, no me quiere y nunca lo hará, no se da cuenta que me duele, que siempre estoy allí por él y él nunca está ahí por mi. Ni lo estará.